Puzzles, sí todo el mundo sabe lo que son los puzzles y supongo que todo el mundo habrá hecho uno alguna vez. Efectivamente hablo de esos puzles que hacíamos cuando teníamos cuatro o cinco años y que aunque solo tenían seis piezas nos parecían un mundo, nos parecían casi imposibles hasta que pedíamos ayuda a alguien mayor que estuviera a nuestro alcance en ese momento, y de repente te paras a pensar en que aún en edad adulta seguimos coleccionando puzzles de unos y otros lados y de unas y otras personas, aún seguimos intentando encontrar día tras día esa pieza que sea la que encaje correctamente con nuestros labios, con nuestro corazón y sentimientos, esa pieza que sea perfectamente adecuada para hacer que nuestra vida sea completa, que nuestros sueños se cumplan o podamos llegar a formar al fin un camino, ese camino que todos anhelamos, el camino de la felicidad, ese que solo se construye a base de pequeñas piececitas que actúan como baldosas en un suelo apedreado, el único que puede guiarnos hacia "nuestro propio mundo".

No hay comentarios:
Publicar un comentario