Oprimiendo la respiración y apretando las manos intentas calmarte y pensar en que quizá no sea así, que alomejor es una simple ilusión de tu mente, y cuando estás calmada vuelves a recordar ese momento y el miedo que sostienes de perderlo, de perder con el todas tus ilusiones y sueños, sabes que no puedes hacer nada, que vayas a donde vayas ese miedo te seguir también mañana.
Te imaginas como se sentirá el en ese momento, que estará ahora abordando su mente que quiere saber la tuya.
Te mira, lo miras, te vuelve a mirar, tu le haces una mueca, y el tuerce la mirada.
Antes hablaba contigo todos los días y te hacía sonreír como casi nadie lo hace, ahora ya no, piensas en hablarle tu, le hablas, le preguntas por qué esta situación y te dice que ya lo hablareis luego, pero el no te dice nada y tu no le preguntas.
Esto es nuevo, no sabes como sentirte hacia ello, tienes miedo, eso es lo único que sabes, no quieres perderle pero cuando te enamoraste de el sabias que corrías ese riesgo y hora no puedes hechar marcha atrás, no quieres hechar marcha atrás.
